martes, 2 de noviembre de 2010

Semana Mortuoria

Un túnel oscuro, a lo lejos , la luz que emanaban las velas y todas las cosas que se suponen dan calma a los vivos en los velorios … aunque no quisiera yo tener un funeral común , igual se colocaron en el salón, voy despacio, camino lento, porque se que lo que voy a ver no es algo que me agrade afrontar, estoy segura que verse a uno mismo dentro de un ataúd no es algo que se supere pronto… avanzo lento, subo esas largas escaleras que llevan y al mismo tiempo frenan los alientos que no me dejan avanzar , como si se tratara de un túnel eterno de preguntas sin responder…

Sólo sigue la luz.

Entrando al salón, el universo se detiene en ése infinito concentrado en una sola habitación,tonos rojos, brisas doradas, morados flotando en el ambiente, brillos muertos que cuelgan de los muros y parecen gotas que caen… llueve dentro y llueve fuera… y esa tremenda pared de espejo frente a la que me deslizo … se que no soy la que está ahí, no soy ése reflejo de lo que queda de mi , pero no puedo demostrarlo…

Hay demasiada soledad para tantos ataúdes, cada uno diferente, cada uno labrado a la medida de lo que lo habita… pensaba que estaría sola en mi funeral , pensaba que por lo menos tendría la singularidad de un funeral privado… La soledad del lugar asusta, no hay nadie, no se escuchan gritos de dolor a lo lejos , quizas porque no está permitido llorar… ¿ cómo explicar que no hay dolor aceptado por voluntad propia que provoque lágrimas ruidosas ? ( de esas que abundan en los ecos de los funerales comunes )

Avanzo lento, caminando en medio de todas esas cajas, sorteando mis pasos, buscando mis huesos, rastros de alguna piel fría entumecida en un rictus de dolor, un rastro de sufrimiento…

Nada

No son cuerpos, son plasmas amorfos, en colores tristes, con dejos de brillantez … no son cuerpos, son los sueños que fui matando , sacrificándolos sacándoles el alma, desangrandolos hasta la ultima gota … el porqué , el cómo, el cuándo… ya no los recuerdo ( tampoco es que importe mucho hacerlo ) , sólo se que fui aniquilando uno a uno… Mira, ése tiene cara de morir por “hacer lo correcto”, éstes se ve que murió para poder “vivir bien”, cómo poder borrar la cara de sacrificio del “hacer feliz a…” , la caja del que padeció por “ser buena mujer” está labrada a mano en madera fina y qué decir del que aniquilé para “ser una señora decente”, frío, parece refrigerador…

Cada sueño sabe que no hay oportunidad de volver, pero mantiene viva la esperanza, ¿ cómo se podría vivir si no lo hiciera? , cada sueño sabe que aún si no hay tiempo de regresar hay tiempo para pensar en el (y cuando se piensa en el, revive un poco, palpita un tanto, le entra la arritmia y termina en paro) , cada sueño sabe que fui yo , yo sola y nadie mas

…yo fui quien renunció a mantenerlo vivo.